Arties y Portolá
El Valle de Aran es el único de los valles del Pirineos catalán que tiene un clima Atlántico. Su extensión es de 600 km2.
No es por tanto muy extenso pero por su situación, su orografía, las características de sus ríos y estar rodeado de cadenas montañosas que alcanzan casi los 3000 metros de altitud, le confieren unas características especiales. El Valle de Aran es un destacado enclave turístico de verano y de invierno de primer orden, tanto por sus instalaciones turísticas y hoteleras, como por la posibilidad de practicar los diversos deportes estacionales.
Las difíciles comunicaciones que el Valle tuvo históricamente con España durante muchos años, en especial durante los meses de invierno, han hecho que sus habitantes se hallen muy ligados a las vecinas tierras de Francia.
El idioma aranés es peculiar. Es una variante del gascón de Cominges, con una clara influencia del catalán. Los araneses hablan además, catalán, español y francés.
Hasta allí llegó la romanización, como se evidencia por los abundantes yacimientos arqueológicos. La joya del Valle son sin embargo las muchas iglesias románicas.
Un románico primitivo, muy particular, con pinturas murales y esculturas de gran belleza.En cada uno de sus casi 40 pueblos y lugares se encuentran variados motivos de interés.
Porque el Valle de Aran, que ofrece tantas particularidades en sus pueblos, destaca también por sus condiciones naturales, su clima, orografía, los abundantes lagos, sus grandes bosques, montañas y prados, la agricultura y la tradicional ganadería de montaña.
Una de sus poblaciones más atractivas es Arties. Una ciudad antigua, situada a medio camino entre Viella, la capital del Valle y el Puerto de la Bonaigüa, su más importante estación de esquí.
Se tiene constancia arqueológica de yacimientos romanos, asentamientos urbanos que explotaban las minas de mármol con los que se construyeron los famosos baños públicos sulfurosos.
Por su situación estratégica entre los ríos Garona y Valanties, en tierras fértiles y soleadas, propició el establecimiento de los Templarios, que en el siglo XII ya tienen en Arties casa y castillo fortificado, del que solamente subsiste la iglesia románica de Santa María.
En el siglo XIV, se edifica la iglesia gótica de San Juan, recinto que hoy se dedica a actividades culturales.
En Arties se encuentran otros edificios de destacado interés por sus originales elementos escultóricos y por sus ornamentos arquitectónicos. Su núcleo urbano mantiene las tradicionales características de las construcciones de piedra y cubiertas de pizarra.
La casa Portolá, es un edificio del siglo XVI, que destaca por ser una espléndida torre fortificada. La familia Portolá, arraigada en el Valle de Arán desde antiguo, aparece en documentación del año 1263, donde se les reconoce por su solvencia y prestigio.
Portal y retablo de la capilla
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El edificio se acabó de construir en 1678, según consta en el dintel de la capilla familiar. Fue edificada por Gaspar de Portolá y Pont, a quien el Rey Felipe IV, había armado Caballero en 1664 en reconocimiento a sus servicios y méritos. En 1665 Carlos II le concedió escudo de armas y le proclamó Noble.
En la capilla existe un hermoso retablo policromado dedicado a San Antonio, y en donde se halla esculpido el escudo de armas familiar.
Hacía ya años que el noble Gaspar de Portolá, Barón de Castellnou de Montsec, era vecino de Balaguer y Ager, a donde se había mudado con su esposa y sus primeros tres hijos. Otros cuatro nacieron allí desde 1658 a 1662.
Si bien la rama principal de los Portolá, la que gozaba de los derechos y privilegios de la nobleza, con el titulo de "Barón de Castellnou de Montsec", se había trasladado a Balaguer y Ager, su relación con Arties fue permanente tanto por tener allí su casa solariega y propiedades, como por mantener una estrecha relación con su extensa familia, que continuaba siendo uno de los más importantes proveedores de la caballada real.
En Arties y en otras localidades del Valle de Arán, así como en el sur de Francia, continúan viviendo muchos descendientes de los Portolá.
Después de una excelente restauración, la casa familiar Portolá se acondicionó como estancias especiales y pasó a formar parte del gran edificio del Parador "Don Gaspar de Portolá", de la red de Paradores Nacionales de Turismo del Estado.
Preside una de las salas de esta torre, el retrato del biznieto del primer Gaspar. Se trata de Don Gaspar de Portolá y de Rovira, Gobernador y Comandante de la expedición que en 1770 tomó posesión de California en nombre del Rey Carlos III.
Junto a este torre se colocó en 1994 una magnifica estatua, reproducción de la existente en la población californiana de Pacifica.
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