Pacífica y Portolá
Al sur de la Península de San Francisco, pasados los limites de la ciudad, se halla Pacifica, una de aquellas poblaciones que forman parte de su área metropolitana. Se extiende por una serie de cinco pequeños valles que declinan suavemente desde las montañas hacia el océano Pacífico.
En estos valles y alrededor de las estaciones que formaron parte del primer ferrocarril de la Costa del Pacífico, se iniciaron dispersas construcciones urbanas que, después de la Primera Guerra Mundial, aumentaron y se extendieron por sus laderas, hasta constituir agrupaciones de propietarios que habían escogido aquellas zonas como lugar de residencia. Poblados convenientemente alejados de la gran urbe y donde podían gozar de las ventajas que les ofrecía la vida campestre y tranquila de aquellas pacificas montañas.
En 1957, los asentamientos de Edgemar, Pacific Manor,Westview (Pacific Highlands), Sharp Park, Fairway Park, Vallemar, Rockaway Beach, Pedro Valley (Linda Mar) y Pedro Point, se constituyeron en un municipio que abarcaba una extensa área costera.
Para la nueva corporación se eligió con gran acierto el nombre de "Pacifica" , que además denota claramente una de las aspiración básicas de sus habitantes.
El nuevo municipio para que representara la unión entre aquellas diversas zonas residenciales, también escogió la imagen de una de las monumentales estatuas que formaron parte de la Exposición Internacional de San Francisco de 1939.
En defensa de su proyectado deseo de vivir en un área donde se goce de las ventajas del campo y montaña, Pacifica lucha desde un principio con gran tesón y ha consiguiendo que sus valles queden legalmente protegidos como espacio abierto, con parques y zonas de esparcimiento y a tan solo 20 minutos de San Francisco.
Pacifica pertenece al Condado de San Mateo, territorio que está cruzado de norte a sur por una cordillera de montañas de mediana altura, con vertiente al este hacia el interior de la bahia y al oeste hacia las costas del océano.
Vista aérea tomada por encima de los montes de Montara, donde se puede ver las calles de Linda Mar y San Pedro, parte del municipio de Pacifica.
San Francisco, que queda a lo lejos, deja entrever su "Golden Gate" y desde luego el interior de aquel "gran brazo de mar".
La expedición Portolá, que lo observó desde la cima de Montara, no pudo distinguir desde allí, ni la bahia ni su entrada, que quedaban ocultas por montículos.
En la cresta de estas montañas, "Sweeney Ridge", está el lugar desde donde Portolá y su expedición vieron por primera vez la magnifica bahía. Hace pocos años el llamado "Discovery Point", fue reconocido como un lugar histórico y todas aquellas montañas fueron adquiridas posteriormente para formar parte de la protegida " Golden Gate Recreation Area Park ".
La expedición Portolá, en su infructuosa búsqueda del puerto de Monterrey, llegó hasta la cima de las montañas de Montara, macizo cercano a la ruta marítima que venían siguiendo.
Dice Portolá en su "Diario".
" El 31 / de Octubre / caminamos dos horas de muy mal camino de subidas con una sierra muy alta, paramos a lo alto. Aquí acudieron veinte y cinco gentiles y se despachó al sargento y ocho soldados a explorar por haber visto unos farallones y una punta de tierra y ensenada que indicaban nos hallamos cerca del Puerto de San Francisco, según la "Historia" de Cabrera. Aquí nos detuvimos cuatro días "
Y Miguel Costansó completa
" Divisábamos desde la cumbre una bahía grande formada por una punta de tierra que salía mucho a la mar afuera .... algo al sudoeste de la misma punta se divisaban siete farallones blancos de diversa magnitud. Siguiendo la costa por la bahía por el lado norte ... se veía la boca de un estero que parecía internarse tierra adentro ..."
Bajamos la cuesta y situamos nuestro Real en medio de un pequeño valle muy frondoso, que bañaba un arroyo de buena agua y formaba un pantano de considerable extensión cubierto de carrizo, que bordeaba la playa meridional de la bahía "
Desde Montara divisan claramente los farallones, entrevén una bocana que parece internarse tierra adentro. Deciden descender y acampar en el valle que será con los años Linda Mar. Desde allí seguirán explorando el terreno.
Pulsando ampliará la fotografía aérea. Verá el trayecto de la expedición desde el campamento (A) (Valle de San Pedro-Pacifica) hasta (X)(Discovery Point), lugar desde donde descubrieron la gran bahia interior de San Francisco.
"Sábado 4 de noviembre. ..... en la tarde se emprendió la marcha siguiendo la ribera o playa del sur de puerto de San Francisco. Entramos luego en la sierra dirigiéndonos al norte y de lo alto de un cerro, divisamos un grandísimo estero que tiraba la vuelta del suelte y sudsudeste."
Ascendiendo hasta las laderas de aquellas montañas, llegan a un punto de la cresta desde donde divisan claramente la sorprendente maravilla de la bahía de San Francisco. Están en "Sweeney Ridge" y en el "Punto del Descubrimiento."
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del monolito.
Es lógico que entre Pacifica y Balaguer se establecieran lazos de relación y amistad entre sus habitantes y que las dos Corporaciones en 1970 confirmaran su condición de Ciudades Hermanas.
El matrimonio Carl y Grace McCarthy fueron los iniciadores de múltiples actividades, que posteriormente ha continuado la "Portolá Expedition Foundation", entidad cultural que desde el Museo de San Mateo promueve actividades culturales y de investigación.
Pacifica logró el reconocimiento internacional de la Asociación de Ciudades Hermanadas por la conexión establecida con escolares de Balaguer, correspondencia que alcanzó miles de cartas cruzadas entre nuestros colegios.
Cuando el President de la Generalitat de Cataluña, donó al Pueblo de California una estatua de Portolá, el gobernador del Estado seleccionó a Pacifica como el lugar más idóneo para su colocación. Allí en la carretera Nacional nº 1, junto al Crespí Drive y desde el lugar de acampada de la expedición, Portolá mira hacia las montañas desde donde se descubrió la bahía.
Esta fotografía y su lápida reflejan uno de los más interesantes hitos de las relaciones de Cataluña con California.
Pulse sobre la lápida
para leer el texto de la donación
al Pueblo de California por
el Presidente de la Generalitat
de Cataluña.
Para aquel acto se celebró un encuentro popular al que asistieron representaciones oficiales de Cataluña y de California, quedando constancia de la singular donación del monumento, del que son autores los escultores Subirachs y Carulla.
(De izquierda a derecha ) Sra. McCarthy, Sra. Mojonnier,
Sr. Calzada, Sr. Dominguez, Sra. Speier, Dr. Oró,
Sr. Ricarte /Portolá/,Sr, Best, Sr. Molins, Sr. de Larios.Pulse para su ampliación